La adictividad de la gratificación inmediata

Estaba leyendo éste post, y me puse a pensar en ese fenómeno, el de la adictividad de la gratificación inmediata. Específicamente, me puse a pensar en cómo afecta mi día a día.

Mis días son bastante rutinarios, me levanto temprano, desayuno, me baño, voy al trabajo. Y ahí empieza el proceso. Todos los días, llego al trabajo, y me compro una Coca-Cola. No soy estúpido. Sé que es un hábito nocivo, no sólo para mi salud sino para mi economía. Y todos los días me digo a mi mismo que tengo que dejar de hacerlo. Y todos los días … Adivinaron: me vuelvo a comprar una Coca.

Seguramente a todos les pasó algo como esto: se sientan a estudiar, y terminan en facebook. A leer algo, y se duermen, alguien los trata mal, y en vez de callarse como saben que deberían y es mejor, responden, y se sacan las ganas. Decenas de decisiones que tomamos diariamente, todas basadas en lo que, en el corto plazo, nos va a hacer sentir mejor. Estoy escribiendo este post, y mientras lo hago, leí tres noticias y entré dos veces a facebook. Y seguramente lo voy a hacer más veces.

Los que más me conocen, saben que una de mis metas es formar mi propia empresa. Es una meta a largo plazo, que requiere mucho tiempo y dedicación, el desarrollo y análisis de ideas. Y eso sólo para empezar. Estoy estudiando una carrera cuyo único objetivo es capacitar a esta clase de gente: creadores de empresas. Y uno diría que si esto es lo que quiero hacer, debería estar todo el tiempo estudiando, debería enfocar todas, o casi todas mis energías en salir adelante, en aprobar las materias, en aprender lo más posible. Pero no. Es más gratificante facebook, con sus fugaces e incesantes estímulos.

Desde que empecé a interesarme en la creación de empresas, y en las inversiones, docenas de ideas cruzaron  mi mente. Docenas de ideas que tal vez, si las hubiera desarrollado, podrían haber sido LA IDEA. Esa idea que hizo que Mark Zuckerberg, Steve Jobs, Henry Ford, Bill Gates, Ray Kroc y tantos otros cambiaran sus vidas y cambiaran el mundo. Esa idea que enfocada, pulida, trabajada, pensada y repensada hasta el infinito, lo cambió todo.

Pero es más fácil, más cómodo y más gratificante en lo inmediato ver una película. Más sencillo comprarme una Coca. Más sencillo leer un estado más o menos gracioso en facebook.

Hay estudios que prueban que nuestro nivel de atención se ha reducido a 9 segundos. Te desafío, y me desafío, a que la próxima vez que te enfrentes a una decisión entre la gratificación inmediata y la a largo plazo, te tomes 10 segundos antes de decidir. Probablemente, el interés que tenías por esa cosa, haya desaparecido. Y, si querés, antes de volver al facebook, podés comentar qué pensás.

Sean felices

R.

PD: Como siempre, empecé a escribir sin ninguna clase de objetivo. Espero que el derrotero de mis pensamientos le sea útil a alguien. De cualquier forma, mal no hace. Y es gratis 😛

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2 thoughts on “La adictividad de la gratificación inmediata

  1. “Como siempre, empecé a escribir sin ninguna clase de objetivo. Espero que el derrotero de mis pensamientos le sea útil a alguien”
    ¿Me estas gastando? Me pareció una reflexión súper útil y oportuna. Para ser más útil solo necesitabas explicar como resolver el problema climático o encontrar una nueva fuente de energía gratis.
    (Bueno, un poco exagerado pero la idea es que me gustó)
    Y el comentario “Just another WordPress.com site” es totalmente falso. Hay muchos blogs innecesarios en el mundo. Pero el tuyo esta genial. Lo descubrí hace poco y ya me estoy haciendo fan.

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